Encuentro Educacional

ISSN 1315-4079 ~ Depósito legal pp 199402ZU41

Vol. 24 (1,2,3) enero - diciembre 2017 Edición Especial: 9-23


Las condiciones sociohistóricas del siglo

XXI y la explicación geográfica comunitaria

José Armando Santiago Rivera

Núcleo Universitario Dr. Pedro Rincón Gutiérrez. Universidad de los Andes. San Cristóbal-Venezuela jasantiar@yahoo.com; asantia@ula.ve


Resumen

El tema objeto de estudio está relacionado con las condiciones del siglo XXI, en especial, un momento histórico de cambio acelerado, cuyas situaciones revelan la coexistencia de notables innovaciones científicas y tecnológicas que coexisten con complejos problemas ambientales, geográficos y sociales, percibidos cotidianamente a escala planetaria y local, gracias a la revolución comunicacional. El objetivo fue examinar en las condiciones sociohistóricas del siglo XXI, la explicación geográfica de las comunidades. Eso demandó la necesidad de sustentar la reflexión con la aplicación de los fundamentos de la ciencia positivista y del enfoque cualitativo. Acudir a estos conocimientos y prácticas significó desarrollar el análisis con sus aportes epistémicos acordes con la realidad de la época, que demando atender los argumentos de la geografía humanística la geografía urbana. Se trata de entender las localidades; en especial, desde las perspectivas de los ciudadanos, a partir de su condición de habitante. Metodológicamente, se realizó una revisión bibliográfica para estructurar un planteamiento que analiza la realidad socio-histórica del mundo actual y propone la explicación de la geografía comunitaria, desde la perspectiva de sus habitantes. Al respecto, se plantea el desarrollo de la práctica escolar de la enseñanza de la geografía con el fomento de la actividad investigativa en lo esencial, cualitativa por sus notables efectos formativos en la conciencia crítica. Concluye al promover la alfabetización geográfica fundada en el análisis de las condiciones del ámbito comunitario desenvuelto en el contexto contemporáneo con la aspiración de mejorar la calidad de vida ciudadana.

Palabras clave: Condiciones sociohistóricas; siglo XXI; geografía comunitaria.


Recibido: 10-09-2017 ~ Aceptado: 29-11-2017


The socio-historical conditions of the 21st century and the geographical explanation


Abstract

The subject under study is related to the conditions of the 21st century, especially a historical moment of accelerated change, whose situations reveal the coexistence of notable scientific and technological innovations that coexist with complex environmental, geographical and social problems, perceived daily at scale planetary and local, thanks to the communication revolution. The objective was to examine in the socio-historical conditions of the 21st century, the geographical explanation of the communities. That demanded the need to support reflection with the application of the foundations of positivist science and the qualitative approach. Going to this knowledge and practices meant developing the analysis with its epistemic contributions consistent with the reality of the time, which demanded to address the arguments of humanistic geography and urban geography. It’s about understanding the locations; especially from the perspectives of citizens, based on their status as an inhabitant. Methodologically, a bibliographic review was carried out to structure an approach that analyzes the socio-historical reality of today’s world and proposes the explanation of community geography, from the perspective of its inhabitants. In this regard, the development of the school practice of teaching geography is raised with the promotion of essential research activity, qualitative for its remarkable formative effects on critical awareness. It concludes by promoting geographic literacy based on the analysis of community conditions developed in the contemporary context with the aspiration to improve the quality of citizen life.

Keywords: Sociohistorical conditions; 21st century; community geography.

Introducción

En las explicaciones de las ciencias sociales, desde fines del siglo XX, se ha hecho imprescindible contextualizar las reflexiones en el marco de las con- diciones históricas en que sucede. Por tanto, se impone inmiscuir el análisis de la explicación de la geografía urbana en el desenvolvimiento de los sucesos desde los años noventa del siglo XX, hasta el presente. Se trata de un mo- mento, cuyas condiciones revelan cam-

bios y transformaciones novedosas, con el signo acelerado, apresurado, rápido y de notable efecto en las comunidades.

Entre los aspectos que se citan con frecuencia para manifestar la acción derivada con significativa influencia en los lugares, destacan la diversidad pro- ductiva de la revolucionaria industria, originada por la sorprendente creati- vidad e inventiva, estimulada por la iniciativa del capital y apoyada por la innovadora gerencia empresarial.


En consecuencia, el avance de los medios de comunicación social que ha logrado ampliar su escala divulgativa con alcance internacional y luego mun- dial. Estos acontecimientos tienen el apoyo tecnológico de la microelectró- nica que, entre los logros trascenden- tes, se cita contribuir con la innovación mediática y facilitar apreciar en la te- levisión, los preocupantes eventos am- bientales, geográficos y sociales.

De esta forma se visualizó la rup- tura del equilibrio natural del planeta, evidente con el deterioro ecológico y los altos niveles de contaminación. Eso se demuestra, por ejemplo, con el ca- lentamiento global y el cambio climá- tico, cuyas repercusiones geográficas constituyen la existencia de un proble- ma de ineludible atención, debido al de- trimento ambiental y ecológico.

Por tanto, al analizar las condicio- nes históricas del siglo XX y la explica- ción geográfica de la realidad comuni- taria, supone mejorar la alfabetización geográfica descriptiva promovida en la geografía escolar. En respuesta, se im- pone el fomento de la lectura crítica y constructiva de la realidad vivida con un acento más humano y social.

El problema a debatir emerge de la contradicción entre la vigencia de los fundamentos decimonónicos de la geo- grafía descriptiva y la pedagogía tra- dicional transmisiva y la complejidad de los acontecimientos que requieren de otras explicaciones más coherentes con los acontecimientos ambientales, geográficos y sociales calificados como

desastres naturales; es decir otras pers- pectivas para entender la geografía comunitaria como el escenario de los sucesos habituales, a partir de la expe- riencia, sentido común e intuición de sus habitantes.

Al respecto, se intentó dar respues- ta a la siguiente pregunta: ¿Cómo influ- yen las condiciones sociohistóricas del siglo XXI en la explicación geográfica de las comunidades? Dar respuesta a la interrogante determinó realizar una revisión de literatura que permitiese facilitar una reflexión sobre el tema objeto de estudio.


Fundamentación teórica

En las condiciones del mundo glo- balizado, una iniciativa promovida en los organismos internacionales pro- mueve intervenir los territorios con la elaboración de proyectos que contri- buyan con el mejoramiento de los des- equilibrios geográficos de lo inmedia- to. El resultado debe ser vigorizar la conciencia en los ciudadanos sobre la calidad del ambiente local. Esta visión geográfica debe asumir el entendimien- to del lugar habitado, como de su nece- saria e inevitable integración al contex- to mundial (Buitrago, 2005).

De esta forma se evita el reduc- cionismo positivista tradicional y se ofrece como opción geográfica funda- mentada en los razonamientos críticos para realizar explicaciones coherentes, en este caso, con la comprensión ana- lítica de la comunidad en el contexto del mundo contemporáneo. En eso en


la actualidad, es importante reivindicar la experiencia personal construida en el desempeño comunitario, en el inter- cambio dialógico con los coterráneos y en la vivencia cotidiana.

El valor concedido a lo empírico se fundamenta en el hecho de ser la base de la manifestación de puntos de vista sobre los acontecimientos vividos; es decir, se asume como la vía para ma- nifestar opiniones factibles de facilitar testimonios sobre la cotidianidad del lugar habitado. En otras palabras, es revelar en los saberes personales las concepciones sobre geografía vivida han construido los ciudadanos que la habitan (Santiago, 2017).

De esta forma lo real es objeto ana- lítico de los razonamientos personales y colectivos sobre los problemas comu- nitarios, como también la ocasión para estructurar las coherentes opciones de cambio. Así, se revela al ciudadano en posición reflexiva e interpretativa sobre su vivencia diaria en su localidad. Es oportunidad para reivindicar el valor pedagógico y didáctico que se le asigna a lo cotidiano en la innovación del mo- delo educativo, ahora más preocupado por la formación escolar humanizada (Mejía, 2011).

Esta acción formativa se puede ca- lificar como un logro significativo en la formación de los ciudadanos en su comunidades, al contribuir en lo pe- dagógico y lo didáctico a favorecer la transformación personal de la apatía, la indiferencia y la indolencia, al ejercitar su participación y protagonismo en la

gestión por mejorar la calidad ecológi- ca, ambiental y geográfica comunita- ria; es decir, es un excelente momento para agilizar la aproximación más ob- jetiva y consciente sobre las proble- máticas comunes en las circunstancias comunitarias.

De esta manera, la geografía cientí- fica se hará vivencia comunitaria en el desarrollo de la su participación activa y protagónica de sus habitantes, pues al revelar las razones básicas para ex- plicar lo que viven, como sus causas, aportan contribuciones empíricas justi- ficadoras en el tratamiento racional de su territorio. De esta forma, se coloca en el primer plano, la relación socie- dad-naturaleza, comienza a apreciarse con un sentido humanizado sostenida en la manifestación de los imaginarios, las representaciones y las mentalidades personales.

Con esta labor se inicia la lectura e interpretación de la geografía comuni- taria. Precisamente, en la variedad de puntos de vista diferentes se desarro- llará la controversia social con la exis- tencia de la diversidad de criterios que analizados, ayudarán a fundar inter- pretaciones analítico-críticas sobre el tema o problema ambiental, geográfico o social local, una vez identificados los puntos de encuentro como de desen- cuentro. En efecto:

…Los acontecimientos que se producen en nuestra vida diaria, las informaciones que nos llegan, los comentarios que oímos, las conversaciones que mantenemos,


las relaciones que establecemos con los demás, suelen presentar un cierto grado de ambigüedad. Esa ambigüedad es la que permite que cada persona se forme su propia opinión y elabore su particular visión de la realidad (Hernández, 1995:8).

Esta forma de construir puntos de vista sobre la realidad geográfica co- munitaria, al derivarse en un ámbito dialógico excepcional y esencial para la posibilidad de la acción de conocer, analizar e interpretar, como opción vá- lida y confiable hacia la elaboración del conocimiento geográfico. En otras palabras, la opinión manifestada no es la misma para cada uno de los indivi- duos, porque es su propia concepción del mundo, la realidad y la vida.

La diversidad dialógica manifes- tada en los testimonios manifestados por los habitantes de la comunidad, se pueden asumir justificados en su pro- pia experiencia. Con lo empírico se demuestra estar en sintonía con lo su- cedido y al triangular con la opinión de otras personas y el conocimiento obte- nido científicamente por los expertos, se podrá entender los hechos desde la perspectiva social, como la estructura- ción de un conocimiento coherente con lo geográfico.

Un aspecto a resaltar es que, al asumir la experiencia como base del conocimiento científico, implica facili- tar el análisis de la realidad geográfica comunitaria, al vincular el bagaje expe- riencial con los conocimientos estruc- turados por los investigadores sobre el objeto de estudio. Es poder asociar

a los conceptos y facilitar la acción-re- flexión-acción sobre la problemática geográfica del lugar (Santiago, 2013).

Indiscutiblemente que, en esa cir- cunstancia, se impone resaltar el es- fuerzo ciudadano para mejorar la ca- lidad de vida colectiva. Por tanto, los habitantes deben tener una perspectiva explicativa de su geografía comunitaria con el fomento de la concientización, el análisis crítico y creativo de la labor co- lectiva en su relación con el territorio. Es una opción social traducida en la formación cívica y democrática.

Pues: “solo usando y desentrañan- do intereses, usando y desentrañado medios y lenguajes, sus estructuras, sus efectos, sus estrategias, podremos desarrollar actitudes críticas y cons- tructivas que nos permitan la convi- vencia natural con esta forma de pro- greso” (Sosa, 1998:5); es decir, el acto indagador debe visibilizar, a partir de los criterios de los ciudadanos su con- cepción geográfica comunitaria.

Un propósito fundamental es mer- mar los efectos nocivos y adversos de sus problemas. Eso trae como conse- cuencia, comprender la geografía lo- cal, como el lugar habitado y superar el privilegio de la descripción geográfica limitada a concebir lo real, como una acción enumerativa de los aspectos fí- sico-naturales del territorio. Ahora se impone el reto de interpretar la realidad comunitaria en los testimonios de sus habitantes (Santiago, 2016).


Por tanto, las ideas, criterios y pun- tos de vista que sobre su realidad comu- nitaria se expongan, deberán mostrar las voluntades y los esfuerzos para fo- mentar la convivencia sana entre la so- ciedad-naturaleza, con capacidad para animar los propósitos hacia lo humano y lo social. Es facilitar una geografía escolar que permita, con el análisis del comportamiento geográfico comunita- rio, educar a la ciudadanía en forma in- tegral desde su convivencia con el lugar habitado (Pérez-Esclarín, 2010).

La complejidad del mundo contem- poráneo, en esencia, su característica de complejo, incierto, paradójico y de sentido acelerado, determina la urgen- cia de opciones referidas a reivindi- car a los lugares como escenario de la vida social en su inmediato desarrollo. Por eso, apremia otra versión de la co- munidad estrechamente relacionada con la conciencia ambiental eviden- te en el protagonismo en su geografía comunitaria.


Metodología

Metodológicamente el objeto de estudio determinó revisar bibliogra- fía para estructurar un planteamiento coherente con la interrogante formu- lada. Se trata de la investigación do- cumental considerada como una labor relacionada centrada en la compilación de referencias bibliográficas, sobre un determinado tema de investigación (Arias, 2006).

Es estudiar, en este caso, una cues- tión relacionada con la geografía y su enseñanza, como es la explicación en las condiciones sociohistóricas del si- glo XXI, la realidad geográfica de las comunidades. El aprovechamiento epistémico para conocer esta situación, ameritó de la recopilación de artículos y libros, que permitiese estructurar un planteamiento teórico sobre el objeto de estudio (Bisquerra, 1996).

La naturaleza de la investigación documental pretende explicar un acon- tecimiento con el desarrollo del análisis crítico e interpretativo, con la adapta- ción de referencias bibliográficas. En consecuencia, constituye un proceso significativo en la construcción del co- nocimiento científico que responde a la indagación, la interpretación de refe- rencias bibliográficas afines al tema a investigar y proponer una explicación argumentada, razonada y demostrable.


Resultados

La explicación del tema referi- do a la explicación de las condiciones sociohistóricas del siglo XXI, como referencia para desarrollar la explica- ción geográfica de las comunidades, se debe comprender en los acontecimien- tos ocurridos luego de la finalización de la segunda guerra mundial. Allí, se apreciaron importantes avances cientí- ficos y tecnológicos exteriorizados con la asombrosa productividad en equi- pos, dispositivos, mecanismos, apara- tos, caracterizados por su diversidad y calidad.


Esta circunstancia mostró el acele- ramiento de la inventiva, la creatividad y la producción desenvuelta en forma impresionante, sorprendente y asom- brosa, cada vez más novedosa, debido a la asociación progresiva entre la ciencia y la tecnología, cuya aplicación facilitó catapultar la significativa prosperidad industrial que ha avanzado en forma impresionante al inicio del nuevo mile- nio (Ander-Egg, 2004).

Como consecuencia, lo real se ha mostrado en ese lapso histórico, con el bienestar y la bonanza económi- co-financiera, el fortalecimiento de las empresas con sentido internacional y multinacional, además la ruptura pa- radigmática y epistemológica con los fundamentos de la modernidad (Mires, 1996). Aunque la nueva faz científica y tecnológica, tiene como explicación justificadora a la revolucionaria mi- croelectrónica y, con ella, la informati- zación y la robotización.

Igualmente es visible la consoli- dación del capitalismo, la conforma- ción de un nuevo mercado con alcance planetario, la innovación tecnológica que modernizó los medios de comu- nicación social, el surgimiento de la apariencia de la homogeneidad cultural mundializada y la globalización econó- mica, entre otros aspectos. Además, la innovación paradigmática y epistemo- lógica cualitativa para promover el co- nocimiento social desde otras perspec- tivas epistémicas (Morín, 1997).

Otros sucesos importantes fueron que los aportes epistémicos del enfo- que cualitativo de la ciencia originaron dificultades a la exclusividad del positi- vismo, tanto en las ciencias naturales, como sociales; igualmente emergió una nueva ignorancia más allá del analfa- betismo tradicional, el analfabetismo tecnológico; a la par la exigencia de la explicación analítica de la realidad desde la perspectiva integral, sistémi- ca, holística, holográmica y ecológica (Martínez, 2016).

Los citados acontecimientos reve- laron la certeza significativa del alcan- ce global del pensamiento único y de la cultura occidental. De esta forma se comenzó a conformar la unidad cultu- ral y civilizatoria mundial y, con eso, se mostró la tendencia homogeneiza- dora planetaria, aunque también la re- sistencia de las localidades y regiones, en defensa de su identidad, costumbres, tradiciones y su memoria histórica (Luna, 2008).

Al respecto, la emergencia del sen- tido del aceleramiento aparente del tiempo, que colocó en el primer plano la presencia de nuevas condiciones his- tóricas, pues: “En las últimas décadas, el mundo ha entrado en diversos pro- cesos vertiginosos de cambios a nivel socio-económico, tecnológico, ambien- tal y cultural” (Cornieles, 2005:1-4). En esa situación surgió el sentido de la fa- libilidad, la incertidumbre, la paradoja, la indecisión y los contrasentidos.


En este contexto se produjo mani- fiesto la convicción de la debilidad de la orientación positivista de la ciencia, pues ante el surgimiento del enfoque cualitativo de la ciencia, los objetos de estudio de las ciencias sociales, fue- ron explicados con epistemologías con capacidad crítica y constructiva; en especial, reflexionar sobre sus temas y problemáticas, en la realidad en que ocurren, al igual el análisis en la pers- pectiva de sus actores protagonistas (Martínez, 2016).

Esto facilitó realizar los análisis explicativos con una abierta raciona- lidad, cuya pretensión es descifrar las circunstancias vividas, a partir de la subjetividad, para orientar la reflexión interpretativa de los hechos en su con- texto del momento histórico. En con- secuencia, en la actualidad se requiere el estudio de la realidad geográfica que la explicación asuma la contextualiza- ción, como la referencia esencial de las reflexiones analíticas, pues:

Hay un cambio de escala que se ha convertido en referencia para explicar los acontecimientos. Se trata de la escala planetaria. Una causa esencial es el alcance mundial del capitalismo y con eso, un sistema económico internacionalizado que ha convalidado en sentido y efecto del globo terráqueo entendido como intenso, complejo y dinámico mercado (Febbro, 2011:s/p).

En forma simultánea, se ha im- puesto la inquietud por reflexionar crí- ticamente sobre la realidad geográfica

comunitaria, debido, entre otros a los problemas que allí se han originado con motivo de la forma irracional cómo se ha ordenado el territorio y la orga- nización del espacio geográfico urbano. Otro aspecto que ha contribuido a asig- nar la importancia explicativa comuni- taria está relacionado con la contami- nación ambiental.

Otro incentivo para asumir el estu- dio de las comunidades, lo constituye el hecho de la forma tan agresiva como han crecido los centros urbanos. Se trata de una tendencia universal, cuya transformación se asigna a la forma como el capital ha convertido a las co- munidades en motivo para promover el intensivo desarrollo arquitectónico y potenciar la actividad de los servicios generadores del consumo desaforado.

Lo cierto es que la comunidad se ha convertido en un objeto de estudio, debido al interés por conocer los pun- tos de vista de sus habitantes en la so- lución de su diversidad de dificultades geográficas. Se trata de direccionar la acción política para motivar la partici- pación y el protagonismo social, con el propósito de potenciar opciones de cambio y transformación de las comu- nidades. En las ciencias sociales, esta labor ha adquirido fundamental im- portancia, pues los ciudadanos, como habitantes de la localidad, al exponer es sus testimonios, puede aportar plan- teamientos adecuados para generar la innovación de la realidad geográfica más humanizada.

Discusión

En el análisis del objeto de estudio supone, comprender la vigencia de los fundamentos para explicar la realidad geográfica, en especial, desde la des- cripción de los detalles que conforman los acontecimientos derivados de la re- lación entre los grupos humanos y la naturaleza. Igualmente, ya no solo es la dimensión del lugar, la región y el país, sino también la amplitud globalizada como referente de primer orden para la indagación interpretativa del objeto de conocimiento (Ander-Egg, 2004).

Ahora es indispensable ubicar los objetos de estudio geográficos en sus propias condiciones históricas de lo estudiado, como en su marco integral planetario. Derivado de esta circuns- tancia, se ha comenzado a valorar el desenvolvimiento del momento presen- te como escenario complejo, enrevesa- do y difícil, cuyos efectos son inocul- tables en el desarrollo de los sucesos en los diferentes lugares y regiones del planeta.

Eso traduce el desafío de entender los hechos en su acontecer, en especial, en el escenario de la globalización eco- nómica. Precisamente a fines del siglo XX, un tema de significativa importan- cia fue la tendencia globalizadora de la realidad, concebida con el calificativo de la Aldea Global (McLuhan, 1974). Se trata del logro de la unicidad mun- dial alcanzada por el capitalismo, ante el derrumbe de la Unión Soviética y del Muro de Berlín. En efecto:


La globalización se ha convertido en un término favorito para analistas políticos y económicos y de moda para ciertos intelectuales. Se entiende por ella el proceso, en marcha acelerada desde mediados de la década de los sesenta de las transformaciones que, en los planos tecnológicos, económicos, sociopolíticos y socioculturales, estarían ocurriendo en el sistema mundial (Sonntag, 1996:A-4).

Conviene destacar que el proceso globalizador se entiende como la rea- lidad histórica conformada por la di- versidad de culturas y civilizaciones, estrechamente articuladas donde los ciudadanos pueden apreciar en la expe- riencia cotidiana, la apariencia enreda- da y enmarañada de lo real. Esta es una consecuencia de la forma apresurada cómo se divulgan las noticias, las infor- maciones y los conocimientos, con di- fusión cuya trascendencia es mundial.

Ahora la concepción sobre lo actual ha sido sustancialmente transforma- da por los impresionantes logros de la tecnología en la comunicación y la in- formación. Gracias a esta acción inno- vadora, se ha hecho viable para los ciu- dadanos la oportunidad de vivenciar la unificación globalizada de la sociedad sin interferencias étnicas, lingüísticas y de las distancias geográficas y con eso, la homogeneidad cultural.

Aunque en esa situación, el efecto comunicacional puede afectar los pun- tos de vista personales sobre determi- nados acontecimientos, con las noticias


e informaciones manipuladas por la ac- ción mediática; es decir, significa que: “…puede afectarnos más, de forma efectiva, algo ocurrido hace un minuto o en un segundo a miles de kilómetros, que lo que durante días o incluso años, ha estado ocurriendo en nuestra propia calle” (Sosa, 1998:4).

Los medios de comunicación social también han facilitado la elaboración de opiniones particulares en los ciu- dadanos sobre los acontecimientos del mundo actual y de sus propias comuni- dades. Es la posibilidad de innovar el saber empírico con los datos facilitados por los medios, gracias a la innovadora perspectiva audiovisual estructurada por los técnicos en publicidad, comu- nicación, psicología y sociología con notable convencimiento (Videla, 2008).

Aunque igualmente es motivo de inquietud que la acción comunicacio- nal favorezca la tendencia globaliza- dora, para socializar afanosamente la integración mundial, también ha origi- nado el debilitamiento de las fronteras nacionales y aproximar a las comu- nidades en el marco de la unidad del globo terráqueo. No obstante, implica estimular la interculturalidad, el con- sumismo y el ocio controlado, aunque:

Lo más especial y desconcertante del mundo informático y comunicacional creado por las nuevas tecnologías y, en especial, la audiovisual ligada a la publicidad, es la homogeneidad lograda en todos los compartimientos humanos, en relación con una escala de valores donde todo queda reducido

al valor de la noticia y la masificación de los mensajes, siempre y cuando redunden en beneficio de los objetivos de ganancia comercial imperantes (Liscano, 1997:A-4).

Es una novedosa forma de mani- pulación y alienación de efecto colec- tivo originado por la circulación sin barreras, de noticias e informaciones barnizadas con efectos innovadores en lo audiovisual. Así se masifican las noticias más allá del texto escrito, con el apoyo de sugestivas imágenes para mostrar los sucesos con una realidad muy cercana a lo verdadero. Así, se logra el efecto controlador sobre la au- tonomía de los criterios personales de los ciudadanos.

Esta situación se ha vigorizado en el inicio del nuevo milenio, al extremo de considerarse la obligación de asumir otras referencias analítico-críticas más acordes con la explicación de la com- plicada realidad que vive la sociedad. De allí el interés por comenzar a mirar las circunstancias con una perspectiva reflexiva más vinculada con la época y sus acontecimientos, pero desde una alternativa más comprensible a su su- ceder cotidiano (García y Pulgar, 2010).

Por tanto, es comprensible que, ante una época tan complicado, hostil y conflictivo, resulta apremiante revisar la visión de la realidad geográfica, ante la exigencia de contextualizar las re- flexiones sobre los hechos. Allí se im- pone estimar las repercusiones de las noticias, informaciones y conocimien- tos divulgados por los medios, en las


opiniones de los ciudadanos, pues su finalidad es informar superficialmente sobre el momento histórico.

El reto es comenzar por repensar la realidad inmediata en el desenca- denamiento de sus procesos, desde un pensamiento analítico-crítico, dada su condición complicada, dinámica y en acelerada metamorfosis. Es contribuir a formar ciudadanos con una visión interpretativa de sus temas comuni- tarios identificados como dificultades geográficas, con el propósito de ofre- cer una explicación coherente con su desenvolvimiento en la época actual (Cornieles, 2005).

Significa problematizar las activi- dades formativas en torno al estudio de las dificultades que afectan a las colectividades. Es allí donde precisa- mente se debe fortalecer la iniciativa, la responsabilidad y el compromiso social, pues fácilmente se perciben los inconvenientes tradicionales asociados a nuevos contratiempos. Es comenzar por promover la explicación de la geo- grafía comunitaria, en sus problemáti- cas cotidianas. Es entender lo siguiente:

Los problemas fundamentales de la sociedad humana no han sido resueltos. No estamos en equilibrio ni en paz con la naturaleza… Estamos lejos de alcanzar la utopía de la abundancia bien compartida: la miseria, la enfermedad, el peligro, el abandono oscurecen los días de grandes grupos, inclusive en el seno de las naciones calificadas como desarrolladas (Maza-Zavala, 2005:A-8).

Lo enunciado implica considerar la problemática que afecta a las localida- des exige opciones factibles de originar cambios a los conflictos ambientales, geográficos y sociales del mundo de lo inmediato. El requerimiento es en- tender lo sucedido en el contexto de la época, reorientar la formación edu- cativa de los ciudadanos con una labor interpretativa de su comunidad y echar las bases de una nueva forma de pensar y actuar en la vida social.

Es fortalecer la conciencia crítica y potenciar los razonamientos sobre el desarrollo de las circunstancias geográ- ficas del mundo contemporáneo, desde la participación activa y protagónica de las personas, con su sentido común, su intuición y la experiencia adquirida en la investigación en la calle. Asimismo, saber utilizar adecuadamente la infor- mación y los conocimientos en la ela- boración de propuestas para mejorar su calidad de vida (Briceño y Ribas, 2012).

Entonces en la reflexión sobre el momento histórico actual, es impres- cindible echar las bases de la compren- sión analítico-crítico de la situación geográfica de las comunidades, como ámbito esencial de la dinámica social. Precisamente, allí las personas viven la complejidad, la adversidad y los contratiempos originados por la forma cómo se han intervenido los territorios. Por tanto, el interés se encamina a aten- der científicamente la realidad de la geografía vivida.


Consideraciones finales

Las interesantes condiciones so- ciohistóricas que se perciben en el inicio del siglo XXI, constituyen un momento conformado por un matiz de acontecimientos valorados como refe- rencias significativas que ameritan de otras explicaciones, debido a su nivel de complejidad. Por tanto, el análisis e interpretación de sus temáticas y pro- blemáticas debe realizarse con pos- turas reflexivas integrales, holísticas, holográmicas y ecológicas; es decir, se imponen otras propuestas científicas, además del tradicional reduccionismo positivista.

Se trata de la obligación de asumir los fundamentos teóricos y metodológi- cos coherentes con el objeto de estudio. En efecto, es ofrecer una percepción más acorde con el comportamiento de la época, como también la derivada de las posibilidades paradigmáticas y epistemológicas ajustadas a la compli- cada situación histórica y comprender lo ocurrido, a partir de su mismo des- envolvimiento natural y espontáneo. Entonces es descifrar el acontecimien- to de manera de entender lo visto y lo oculto de su desempeño cotidiano.

Desde esta perspectiva, un ámbito de relevante importancia es el hecho de privilegiar la investigación del mundo de lo inmediato, como escenario de la vida cotidiana. La puntualidad de esta acción obedece a que, en los lugares, las colectividades viven y perciben la realidad globalizada en su condición de actores de sus acontecimientos habi-

tuales. En efecto, sus reflexiones analí- tico-críticas sobre la geografía comuni- taria, deben entenderse en el marco de su mundo inmediato, involucrado en lo difícil del ámbito globalizado.

Al reivindicarse la localidad como base de entender la realidad vivida, este viraje traduce el acto epistémi- co en una oportunidad para elaborar, desde los puntos de vista de los luga- reños, una visión más próxima al des- envolvimiento natural y espontáneo de los acontecimientos de la comunidad. Es comenzar a interpretar el mundo a partir del desciframiento del lugar ha- bitado, porque el propósito evidente de esta opción científica, es sensibilizar a la colectividad sobre:

  1. La complejidad del contexto glo- balizado del mundo contemporáneo. En verdad se trata de un desafío para la sociedad actual poder advertir la situa- ción hostil del inicio del nuevo milenio; en especial, lo derivado de la magnitud del deterioro ecológico, originado por el calentamiento global y la exigencia de una renovada conciencia ambiental.

  2. La importancia del extraordina- rio impulso de la revolución industrial, catapultada por la microelectrónica, cuyos logros en la ciencia y la tecno- logía han ocasionado la necesidad de humanizar sus logros, pues resultan contradictorios ante el incremento de la pobreza crítica y con eso la merma la calidad de vida ciudadana.

  3. La relevancia adquirida con el hecho que ninguna comunidad se en- cuentra aislada del resto planetario,


    gracias a la labor de los medios de co- municación social y la red electrónica y su facilidad para divulgar noticias, in- formaciones y conocimientos en forma abierta hacia los diferentes confines del globo terráqueo. El logro ha sido inte- grar a la sociedad mundial.

  4. La percepción que del contexto histórico se realiza desde la comuni- dad, debido a que constituye una opción acertada para alfabetizar a las personas sobre la compleja realidad contemporá- nea. Lo puntual será ejercitar el análi- sis de los sucesos del lugar y fundar la conciencia crítica sobre lo ambiental, lo geográfico y lo social.

Lo trascedente de concienciar so- bre los aspectos descritos, obedece a que ocurren en un contexto históri- co pleno de incertidumbres, parado- jas y contrasentidos. Allí lo llamativo es apreciar que los eventos, con este comportamiento han puesto en tela de juicio el quiebre de los paradigmas tradicionales y la exigencia de nuevas ópticas científicas. En consecuencia, cuando se pretende explicar el mundo de lo inmediato, es necesario saber uti- lizar el paradigma y la epistemológica acorde, coherente y pertinente con lo analizado.

Entonces es imprescindible comen- zar por entender que la explicación ana- lítico-critica de la realidad socio-histó- rica es un verdadero desafío pues los ciudadanos deben apreciar la geogra- fía comunitaria desde su perspectiva colectiva. Significa, prioritariamente considerar los criterios derivados de la

convivencia social, más allá de la sim- ple condición del sujeto que contempla las circunstancias por un individuo integrado a la transformación del lu- gar habitado en el ámbito del inicio de nuevo siglo. Es entender lo vivido en el marco global.


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AÑO 24, Nº 1, 2, 3 Enero - Diciembre 2017

Esta revista fue editada en formato digital y publicada en Diciembre de 2017, por el Fondo Editorial Serbiluz, Universidad del Zulia. Maracaibo-Venezuela


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